ELECTRIC SIX: LOS CABALLEROS DEL ZODÍACO

Dick Valentine nos discute la jugada

Por Mia Palau

Saltaron al mega-estrellato firmando los ultrasexuados, descaradísimos “Gay Bar” y “Danger! High Voltage!” por allá 2001, y su cover en 2005 de “Radio Gaga” polarizó a fans, críticos… y a los mismos Queen. Aunque el coqueteo con el mainstream les duró poco, Dick Valentine (a.k.a. Tyler Spencer) y los suyos (que han ido cambiando) siguen facturando prácticamente un disco por año desde la fecha, haciéndose hueco dentro de círculos más críticos.

El sentido del humor siempre ha sido un arma de doble filo para los caleidoscópicos Electric Six, que, sin pestañear, nunca han tenido problemas para pasarse del dance-punk a la new wave, de los ritmos disco a la electrónica con falsettos, sin olvidarse del garage o el ska. Su séptimo disco de estudio, Zodiac, un álbum ecléctico y lleno de beats infecciosos supera el listón de su aclamado Kill (2009) y constituye un buen resumen del espíritu subversivo del sexteto de Detroit.

Lleváis sacando prácticamente un disco por año desde el 2001, y habéis estado enlazando giras por los Estados Unidos y Europa casi sin parar. ¿Cómo os lo montáis? ¿De dónde sacáis la energía?

Todos llevábamos unas vidas espantosas antes de empezar a irnos de gira. Si trabajamos así de duro es para no tener que volver a esos días oscuros. Nos motiva el miedo. El miedo de tener que volver a trabajar en una oficina.

¿De dónde sacáis el tiempo para escribir tanto material cuando estáis de gira?

Cuando estamos en los Estados Unidos, nos podemos tirar entre ocho o diez horas de carretera entre show y show. Todos llevamos nuestros ordenadores portátiles con programas para editar música, así que tenemos un montón de tiempo libre para componer. Yo personalmente escribo muchísimas letras entonces, porque cuando estoy de gira cada día me pasan cosas raras que me inspiran.

¿Cómo está yendo la nueva gira? ¿Hay algún país o ciudad en particular que tengáis ganas de visitar?

La última gira por Estados Unidos ha sido una de nuestras mejores en mucho tiempo. Me parece que a la próxima nos vamos a atrever con recintos aún más grandes. Por lo que respecta a Europa, España es mi país favorito del mundo… no sólo para actuar, sino en general. Siempre me apetece visitar cualquier ciudad española. También vamos a tocar en París por primera vez en siete años, lo cual también es emocionante.

La alineación de Electric Six ha mutado varias veces durante el transcurso de vuestra carrera. ¿Consideras la banda más bien como un colectivo musical?

No, no. Somos un grupo. Todos los componentes tienen la libertad de aportar el material que quieran. Yo no soy el tipo de persona que naturalmente crea que tengo siempre razón o que mi idea es la mejor, así que todos los miembros de la formación contribuyen mucho dentro de la banda.

Hace tiempo que vuestra formación actual no ha sufrido ningún cambio. ¿Dirías que habéis alcanzado el equilibrio perfecto?

Sí, desde luego. Mis cinco compañeros y yo nos tomamos lo que hacemos en serio. Para nosotros es un trabajo. Así que ponemos nuestros planos a largo plazo por encima de nuestras frustraciones o problemas que podamos estar teniendo a corto plazo. En el pasado, con otros miembros, las cosas no siempre funcionaban así.

Vuestro nuevo álbum, Zodiac, está compuesto por doce canciones que parecen coincidir con los doce signos solares. ¿Es ésa la idea que lo unifica?

En cierto modo, nuestra intención fue que todas las canciones tuviesen rasgos distintivos y personalidades diferentes. Por otra parte, es como es porque tampoco nos gustan los álbumes dónde todas las canciones suenan igual.

Algunos de los temas de Zodiac dan la impresión de alabar y ridiculizar a partes iguales determinados géneros. ¿Estamos en lo cierto?

No, no creo. Si a alguien le da la impresión que estamos haciendo un comentario hacia una dirección u otra hacia un género musical determinado, ésa es su opinión, pero nunca fue nuestra intención original.

La canción “It Ain’t Punk” me parece una parodia divertidísima. ¿Está dirigida hacia algún grupo en particular o hacia el subgénero de punk hiper-comercial en general? Cuando la escuché me vinieron a la cabeza Blink 182 y The Offspring…

No, no la dedicamos a ningún grupo en particular. Se trata, más que nada, de un comentario acerca de hasta dónde puede llegar la gente simplemente para llegar a “encajar”, incluso cuando el colectivo con el que encajan se enorgullece y se da aires de “no encajar”.

Parece que el planteamiento a la hora de escribir las canciones para nuevo álbum ha sido algo diferente que en discos anteriores, en el sentido de que éste ha sido uno de los esfuerzos más cooperativos de la banda. ¿Por qué éste cambio?

Siempre he fomentado que los demás miembros del grupo se animaran a escribir música también, pero siempre y cuando fuera música a la que pudiera añadir yo las letras. Creo que lo que ha pasado con este disco es que los chicos se han ido dando cuenta de qué tipo de letras me enganchan.

¿De quién fue la idea de incluir la cover “Rubberband Man” de The Spinners?

Bueno, creo que fue idea mía. Llevaba varios álbumes sugiriendo que hiciéramos esa cover. Al final supongo que nos dimos cuenta de que estábamos escribiendo el disco perfecto en que incluir este tema.

En vuestra música mezcláis muchos géneros distintos. ¿Es la consecuencia de un choque de influencias?

Más que un choque de influencias, se trata más bien de que nos dimos cuenta de que no es saludable que todas nuestras canciones suenen igual, especialmente cuando tenemos la intención de sacar muchos discos.

Vuestro sentido del humor sardónico parece tener confundidos a muchos de los críticos, que a veces desorientan al público al poneros en la misma categoría de grupos como Tenacious D. ¿Os divierte su confusión u os molesta que piensen que sois un grupo de broma?

Me parece que es divertido que se confundan. Siempre he dicho que no es posible que seamos un grupo de broma porque el tipo de canciones que escribimos es para mí el más natural… es el camino que ofrece menor resistencia para mí. Por lo tanto, lo que hago no es nada ajeno ni preconcebido para intentar vender más discos. Para mí la broma y los trucos son simplemente lo opuesto.

Los (numerosos) vídeos de Electric Six parecen una extensión de vuestra música. ¿Cuánta importancia tienen para vosotros en el sentido creativo? ¿A quién se le ocurren las ideas para los vídeos?

La mayoría de veces son los directores mismos los que se inventan las ideas para los clips, aunque también aporto ideas mías de vez en cuando. Lo que sí que intentamos es no hacer los típicos vídeos aburridos con el grupo tocando. Siempre y cuando no se trate de algo de ese tipo, todas las ideas son bienvenidas.

¿Utilizáis vuestros vídeos como una herramienta alternativa al márqueting tradicional (del tipo dos singles, dos vídeos)?

No, nunca los hemos considerado nuestros como una herramienta de márqueting. Nos lo pasamos bien haciéndolos, normalmente. Nos gusta ver el producto final y preguntarnos qué va a pensar la gente. Pero, últimamente, para lo único que sirven los vídeos es para colgarlos en YouTube y ver cuántas reproducciones consigues y qué comentarios te ponen. Pero eso no es márqueting.

Tuvisteis dos hits descomunales (“Gay Bar” y “High Voltage”) en vuestro primer álbum, Fire (2001). Este hecho ¿condicionó vuestras expectativas musicales de alguna forma? ¿Os subió mucho el listón, musicalmente?

Al principio, y a corto plazo, sí hubieron expectativas de tener más hits. Pero eso fue por parte del sello discográfico con el que estábamos, no por parte del grupo. Siempre supimos lo inconstante que es esta industria. Nosotros vimos esos hits simplemente como temas que nos acercaban un poco más al sueño de poder grabar nuestros álbumes a nuestra manera y ganar dinero yéndonos de gira.

¿Hay algún tema que hayáis proscrito de vuestro directo?

Ha ha! Bastantes temas…  Básicamente, no ensayamos nunca. Yo vivo en Nueva York y el resto del grupo viven en Detroit, o sea que no llegamos nunca a juntarnos y ensayar. Nos aprendemos todas las canciones cuando estamos en la carretera. Así que cuando sacamos un disco nuevo, elegimos seis o siete canciones para aprendernos, y por desgracia el resto de temas nunca más ven la luz del sol. Si quisiera que mi vida girara entorno a Electric Six 24 horas al día, 365 días al año, sería distinto. Pero es que no quiero. Me gusta alejarme del grupo de vez en cuando y no tener que estar siempre preocupándome por lo mismo.

¿Qué tal está la escena en Detroit? ¿Algún grupo nuevo que despunte?

Detroit sigue siendo tan vibrante como siempre. El apoyo a la música local allí es increíble, y no conozco ningún lugar así en ese sentido. Hay un grupo llamado Millions of Brazillians que nos llevamos de gira el año pasado y que son muy buenos.

Y la última pregunta – y la más importante: ¿Cuál de vosotros liga más?

Pues ahora mismo estamos todos empatados para ganador con una chica por cabeza.

Esta entrevista fue publicada originalmente en el número de Noviembre 2010 de la revista Popular 1.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s